Cuando el tejido pierde movilidad,
la recuperación también se detiene.
La fibrosis postquirúrgica es una respuesta natural del organismo durante el proceso de cicatrización. Sin embargo, cuando aparece de forma excesiva puede provocar endurecimientos, adherencias, pérdida de movilidad y alterar el resultado final de la cirugía.
Mediante técnicas manuales especializadas trabajamos el tejido de forma progresiva para mejorar su elasticidad, favorecer la movilidad y acompañar una recuperación más cómoda, segura y natural.
Solicitar valoración
¿Cómo saber si puede tratarse de fibrosis?
Cada recuperación evoluciona de una manera diferente. Durante las primeras semanas es normal notar inflamación o sensibilidad, pero cuando el tejido comienza a endurecerse de forma excesiva pueden aparecer pequeñas señales que conviene valorar cuanto antes.
Zonas endurecidas
Áreas donde el tejido pierde elasticidad y se percibe más rígido al tacto.
Sensación de tirantez
Una tensión constante que dificulta los movimientos naturales del cuerpo.
Dolor localizado
Molestias al movilizar la piel o al presionar determinadas zonas.
Irregularidades o pequeños bultos
Cambios en la superficie de la piel provocados por una cicatrización desorganizada.
Pérdida de movilidad
El tejido deja de deslizarse con normalidad y limita determinados movimientos.
Cambios visibles en el contorno
Asimetrías o alteraciones que afectan al resultado estético de la cirugía.
Cómo evoluciona el tejido cuando recibe el tratamiento adecuado.
Cada sesión busca mejorar el comportamiento del tejido respetando el ritmo natural de la cicatrización y adaptándose a la evolución de cada paciente.
Movilidad del tejido
Recuperamos progresivamente el deslizamiento natural entre los tejidos para favorecer una recuperación más cómoda y funcional.
Elasticidad
Favorecemos que la piel y los tejidos recuperen flexibilidad respetando el ritmo natural de la cicatrización.
Adherencias
Trabajamos las uniones que limitan el movimiento y pueden alterar la evolución del postoperatorio.
Endurecimientos
Las técnicas manuales ayudan a mejorar la calidad del tejido y suavizar las zonas más rígidas.
Contorno más uniforme
Acompañamos la evolución del tejido para favorecer un resultado más armónico y una recuperación más natural.
Cicatrización guiada
Cada sesión se adapta a la respuesta del tejido para acompañar una cicatrización más uniforme y segura.
Cuando el tejido vuelve
a moverse,
la recuperación
también avanza.
Cada recuperación evoluciona de forma distinta.
Por eso nuestro tratamiento también.
No seguimos protocolos estándar. Cada sesión responde al comportamiento del tejido y al momento exacto de la recuperación para ofrecer un tratamiento completamente personalizado.
Valoración clínica
Analizamos el estado del tejido, su movilidad y la fase de recuperación para comprender exactamente qué necesita antes de comenzar el tratamiento.
Tratamiento personalizado
Cada maniobra manual se adapta a la respuesta del tejido, respetando el ritmo natural de la cicatrización y la evolución de cada paciente.
Revisión continua
En cada sesión reevaluamos la evolución del tejido para ajustar el tratamiento siempre que sea necesario y obtener la mejor respuesta posible.
Evolución del tejido
Acompañamos todo el proceso hasta favorecer una recuperación más cómoda, una mejor movilidad y una cicatrización más uniforme.
Cada tejido cicatriza
de forma distinta.
Si has notado endurecimientos, adherencias o cambios en la evolución de tu recuperación, estaremos encantados de valorar tu caso de forma personalizada y ayudarte a recuperar la movilidad del tejido con seguridad y confianza.
Solicitar valoración